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Title: ¿Yo, editor? Pero si estudié química. La profesionalización de los editores
Authors: Ramos Mastache, Laura Alejandra
Asesor(es): Hernández Sandoval, Adriana María
Kloss Fernández del Castillo, Gerardo Francisco
López Martínez, María del Pilar
Keywords: Divulgación científica
Habilidades pedagógicas
Editor científico
Libros de texto
Habilidades editoriales
Profesionalización
Ciencia y educación
Traducción intersemiótica
Modelo de Lotman
Enseñanza de las ciencias
Ciencia en México
Comunicación
Maestría
Diseño y Producción Editorial
Issue Date: 2025
Publisher: Universidad Autónoma Metropolitana. Unidad Xochimilco
Abstract: En México, la investigación científica enfrenta un rezago estructural debido al bajo financiamiento, la precariedad laboral y las políticas inestables, lo que genera la percepción de que la ciencia ocupa un lugar secundario. Esta falta de apoyo impacta también en la educación y en la comprensión pública de la ciencia: la población recibe información distorsionada por los medios de comunicación y carece de bases científicas sólidas para tomar decisiones informadas. En la educación básica, las ciencias suelen considerarse complementarias frente a Lengua y Matemáticas, lo que reduce el interés y la alfabetización científica. La UNESCO destaca que la ciencia es esencial para el desarrollo sostenible y la equidad social, por lo que debe integrarse como eje central en la enseñanza. Los libros de texto resultan herramientas clave para transmitir conocimientos científicos y valores que fomenten un pensamiento crítico y responsable en la sociedad. La problemática central de los libros de texto de ciencias consiste en determinar cómo transmitir y enseñar un cuerpo altamente desarrollado de conocimientos mediante un lenguaje sencillo y comprensible. Por un lado, los autores son maestros y doctores en ciencias cuyo lenguaje está enfocado en el ámbito académico por lo que, en su mayoría, transmiten sus conocimientos con tecnicismos; lo cual complica el aprendizaje. Es importante que los libros de texto científico sean editados por un profesional (editor) con formación afín, para simplificar el lenguaje, evitando palabras técnicas o, en su defecto, explicándolas con el fin de transmitir con mayor claridad la idea que el autor desea comunicar. Esto ha generado que las editoriales dedicadas a elaborar libros de texto científico contraten a personas con carreras afines. Sin embargo, en México, antes del 2005, las carreras científicas habían dejado a un lado las materias socio-humanísticas dentro de sus programas de estudio a nivel licenciatura, por no considerarlas necesarias para la formación de un científico, lo que ha resultado perjudicial en su formación integral. Por consiguiente, los libros de texto científico son editados por científicos que no han recibido una profesionalización en el ámbito editorial, y su trabajo consiste en traducir las palabras del autor a otra forma de expresión más sencilla para el estudiante. ¿Cómo puede lograr el editor científico este propósito si no ha recibido una profesionalización? ¿Es importante conocer las habilidades y competencias que debe tener un editor científico para trabajar con libros de texto? A partir de esta premisa, realizo esta investigación, cuyo objetivo es identificar las habilidades editoriales y pedagógicas en los científicos que inician su carrera editorial y en los editores consolidados. En este estudio se presentan las entrevistas a profundidad que realicé a editores de diferentes empresas. Los hallazgos muestran que tanto los editores en formación como los consolidados adquieren la mayoría de sus habilidades de manera empírica. Después de contrastar las respuestas de ambos grupos, obtuve ocho habilidades editoriales: interpretación de un manuscrito, comunicación efectiva, lectura y redacción avanzada, construcción de significados mediante imágenes, uso del lenguaje de divulgación científica, selección de autores y comprensión de la organización editorial; y seis habilidades pedagógicas: dosificación de contenidos, manejo de grupo, reconocimiento de la frustración de los estudiantes para explicar de manera más eficiente, conocimiento de los intereses del público, reconocimiento de las inteligencias múltiples y aplicación de estrategias de enseñanza. La investigación establece, además, dos aportes teóricos fundamentales: definición de las características de un libro de texto científico (lenguaje claro y adaptado al lector, imágenes y gráficos que favorecen la comprensión, jerarquías lógicas y estructurales, y estilo narrativo de divulgación, no académico) y sistematización de la traducción intersemiótica del editor, mediante el modelo semiótico de Lotman, que permite comprender al editor como un traductor del discurso del autor al lenguaje del estudiante, mediando entre el conocimiento científico y el contexto escolar. El estudio demuestra que la labor del editor científico va más allá del trabajo técnico: implica traducir, mediar y construir significado entre el conocimiento científico y el lenguaje del estudiante. El editor científico, por tanto, se configura como un agente pedagógico y social que no solo garantiza la calidad editorial de los libros de texto, sino que también facilita el acceso al conocimiento y promueve el aprendizaje significativo en los estudiantes. Todo lo anterior, constituye la base para poder crear un manual, guía o curso destinado a profesionalizar a los científicos que inician su carrera editorial.
URI: https://repositorio.xoc.uam.mx/jspui/handle/123456789/53562
Appears in Collections:Maestría en Diseño y Producción Editorial

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